Eduardo es un joven exigente con su imagen, le gusta
la actuación y por lo mismo busca siempre
tener una apariencia que sorprenda a los demás.
Hace ocho años, cuando apenas tenía
27, empezó a detectar que en la almohada
y en la regadera dejaba montones de cabello, cuya
ausencia poco a poco empezó a notarse en
su cabeza.
El joven no tiene ascendencia con problemas de
calvicie, pero su preocupación crecía
cada vez que se veía al espejo y notaba
huecos entre su cabellera.
Tengo 35 años y todo empezó
porque me empecé a ver el cráneo,
hace unos ocho años, y ahí me di
cuenta que ya se me estaba cayendo y también
ya veía mucho que se quedaba en la almohada,
en la regadera, ya poco a poco se me ha ido cayendo,
muy poco a poco y no me gusta verme pelón,
con hoyos, como enfermo, cuenta.
Su problema lo atribuye a procedimientos químicos
a los que sometió a su cabello mientras
se dedicaba a la actuación.
Eduardo buscó a un especialista en el
cabello para tratar su problema y de ser posible,
reestablecer lo que había perdido.
Hace dos semanas y luego de un tratamiento capilar,
fue sometido a una cirugía de microtrasplante
en la que le sacaron injertos del área
de la nuca para implantarlos en las partes donde
el cráneo se había quedado sin cabello.
Fue un implante, prácticamente de
la raíz de cada cabello te implantan en
las zonas que necesitan y esa raíz la toman
de la parte de atrás del cráneo.
No fue doloroso, me la habían contado
que iba a ser más doloroso y no fue para
tanto, nunca sientes nada, estás anestesiado
cada que te van a poner una raíz,
cuenta Eduardo.
Sin embargo, hoy apenas puede ver todavía
los rastros de la cirugía y tiene la cabeza
llena de costras, pues los resultados en el microtrasplante
se empiezan a reflejar hasta seis meses después.
Alejandro Ruiz, especialista en el cabello en
Forever Yong, se encargó de hacer la cirugía
de Eduardo y platica que en total fueron mil 400
raíces las que se tuvieron que trasplantar
en el área donde el actor ya estaba calvo.
Cuenta que el problema de Eduardo se define como
alopecia androgenética, que es la calvicie
más común en los hombres, aquella
que va de la frente a la coronilla y se presenta
de los 20 a los 40 años.
Otro tipo de calvicie es la llamada alopecia
areata, causada por problemas de nerviosismo y
que consiste en pequeñas aureolas o círculos
que se van extendiendo.
Existe también la llamada alopecia totalis,
cuyo origen también se encuentra en el
sistema nervioso y hormonal de quien la padece
y consiste en la caída total del cabello
y el vello del cuerpo, incluyendo las cejas y
pestañas.
La alopecia totalis es menos común
pero sí existe, yo he tenido unos tres
pacientes en diez años, cuenta el
especialista en trasplante de pelo.
Alejandro Ruiz se capacitó en reconstrucción
capilar hace 16 años en California y a
lo largo de su práctica ha conocido personas
a quienes el problema de la calvicie les afecta
a tal grado que incluso pretenden suicidarse,
principalmente cuando se les presenta con otros
problemas emocionales.
Cuando el problema de la calvicie es severo y
no se detectó a tiempo, existen técnicas
que permiten recobrar la autoestima de quienes
la padecen.
E el microtrasplante del cabello, la única
en la que el cuero cabelludo vuelve a tener funcionalidad
normal, pero el tratamiento es costoso y no todas
las personas son candidatas a la intervención.
El microtrasplante se realiza con el mismo cabello
del paciente, se selecciona un área donadora
generalmente de la nuca y se hace con anestesia
local, se extrae una tira con todo y piel, y se
siembran uno por uno.
Cada injerto tiene de tres a cuatro cabellos
y en las cirugías se hacen desde 700 hasta
mil 400 plantaciones.
El folículo ya viene en el injerto,
el injerto contiene piel, contiene folículo,
contiene la glándula sebácea, todo
esto se trasplanta, es el procedimiento de vida
del cabello.
Y puede ser de una a tres sesiones, se
hacen incisiones y se va colocando, como si fueran
plantitas con su raíz y crecen para toda
la vida, las incisiones se hacen con un pequeño
bisturí pero no duelen, cuenta Alejandro
Ruiz.
Otra técnica es la reconstrucción
transdermal, recomendada incluso a personas que
luego de quimioterapias perdieron la cabellera.
Es una copia del crecimiento capilar, se
toma un molde del pericráneo, se toman
muestras de cabello, se saca la forma del cráneo,
se traza el área de calvicie, se manda
a un laboratorio a Indonesia y tardamos de seis
a ocho semanas, se mandan muestras para igualar
densidad, color, textura y todo detalle para que
quede un trabajo muy profesional, es indetectable
al tacto y a la vista es imperceptible,
cuenta.
La reconstrucción transdermal, la que
popularmente se conoce como peluquines, se hacen
con la inyección de
cabello sobre una membrana transparente que funciona
como segundo cuero cabelludo y se pega en la parte
calva con líquido médico adhesivo.
La membrana es porosa y permanente, pero requiere
mantenimiento para volver a fijar el cabello,
aunque según el especialista Alejandro
Ruiz, la persona que la elige puede llevar una
vida normal y bañarse, nadar, meterse a
un sauna, usar gel, mouse y secadoras sin problema.
El especialista explica que la calvicie no genera
ningún problema para la piel, siempre y
cuando se usen protectores y la reconstrucción
capilar es meramente estética.
Es cosa de hombres
La calvicie es un problema padecido principalmente
por los hombres, porque se deriva de la testosterona
que el género masculino produce en mayor
cantidad.
El especialista Alejandro Ruiz comentó
que el 60% de los hombres pueden padecer problemas
de calvicie, mientras que en las mujeres lo presenta
apenas una de cada seis, pues no producen tanta
testosterona.
Una de las principales causas de la calvicie
es la didrotestosterona, que es una hormona que
se deriva de la testosterona y al conjuntarse
con una encima se convierte en didrotestosterona.
En el cuero cabelludo, hay receptores de
esta hormona, de frente a coronilla, por eso es
que viene el problema de la calvicie.
Dijo que otras causas que la producen son el
estrés, la mala alimentación, las
cuestiones genéticas, el medio ambiente
y el exceso de grasa en el cuero cabelludo.
Los principales signos de calvicie se empiezan
a notar a partir de los 20 años, pero es
detectada a tiempo, se puede frenar la caída
del cabello. De forma natural, las personas suelen
perder un promedio de 50 cabellos diarios.
El cabello tiene un ciclo de vida normal de tres
a seis años, compuesto por periodos de
reposo, crecimiento y caída, pero al presentarse
la didrotestosterona, recorta la etapa de crecimiento,
que es la más importante, lo debilita y
hace que se caiga más rápido el
cabello.
Cuando a una persona se le conjunta causas de
herencia, estrés y hormonales, es susceptible
para que en poco tiempo se le caiga el cabello,
pero si se detecta a tiempo se puede frenar.
Cuando la calvicie es prematura y apenas
empieza es bueno meter un tratamiento capilar,
se frena, es darle salud al cuero cabelludo, son
tres pasos de limpieza, humectación y nutrición,
con esto se eliminan residuos de la didrotestosterona
para que no cause la calvicie prematura, se va
frenando, explica el especialista.
También existen tratamientos químicos
que eliminan los efectos del envejecimiento del
cuero cabelludo y gradualmente le dan fuerza y
densidad al cabello, generan la producción
de colágeno y brindan elasticidad al cuero
cabelludo para que el cabello no se caiga del
folículo.
Alejandro Ruiz asegura que los remedios caseros
para prevenir la caída del cabello sólo
calman el estrés emocional, que es una
de las principales causas de la caída,
pero no generan mayor beneficio, pues el problema
de la calvicie viene desde el folículo,
que es la raíz.
El tiempo de vida del cabello es de tres
a 6 años y cuando se va debilitando, se
va adelgazando el folículo y ya cuando
está muy delgadito viene la pérdida,
ya que se atrofia el folículo, no hay manera
natural de rescatarlo, asegura.
Fuente: a.m.com.mx
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